Otro de los puntos abordados fue el estado de la Defensa Sur de Concordia.
Sauré explicó que, luego de las grandes inundaciones de 2015, la defensa fue elevada y se realizaron trabajos de mantenimiento, incluyendo el reemplazo de las bombas.

Además, luego del tornado que afectó a Concordia y provocó un extenso corte de energía, se avanzó en un plan alternativo para garantizar el funcionamiento del sistema de bombeo ante una eventual interrupción eléctrica.
A través de CTM se prevé contar con dos grandes generadores que permitan mantener operativas las bombas.
También fueron probadas las esclusas existentes en distintos sectores de la defensa, con el objetivo de verificar su correcto funcionamiento.
“Es decir, la defensa está lista”, afirmó Sauré.
No obstante, aclaró que el protocolo contempla distintos niveles de emergencia, desde escenarios de mínima hasta una hipótesis de máxima gravedad.
Entre esas posibilidades se incluye, únicamente como hipótesis de planificación, un eventual fallo de la defensa.
“Uno debe prever y plantear todas las hipótesis, desde la de mínima a la de máxima, que sería el desastre. No estoy diciendo que eso va a pasar”, remarcó.
La intención, explicó, es que si alguna vez se llegara a producir una situación extrema, exista previamente una respuesta definida.
La Estación Norte será el centro neurálgico
Dentro del esquema diseñado por el COE, la Estación Norte de Concordia tendrá un papel central.
Allí funcionará el comando de incidentes y estará concentrada la coordinación de las distintas áreas que intervengan durante una emergencia.
Uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades es garantizar las comunicaciones, especialmente a partir de la experiencia del tornado que dejó a la ciudad durante varias horas sin energía eléctrica y sin conexión a internet.
Por eso, se buscaron presupuestos para adquirir una repetidora para equipos VHF, que permitiría ampliar considerablemente el alcance de las comunicaciones por radio.
A esto se sumarán antenas de Starlink y un grupo electrógeno propio para garantizar el funcionamiento de los sistemas de comunicación.
También se incorporarán equipos de radio para mantener la comunicación interna aun en situaciones en las que fallen los sistemas convencionales.
El protocolo establecerá qué funcionarios deberán concurrir a determinados lugares y qué equipos de comunicación tendrá cada uno.
La estructura también incluirá personal destinado a la carga y actualización de información, entre ellos integrantes del área de Datos Espaciales y de la Secretaría de Salud.
Toda esa información será elevada al intendente y, posteriormente, a los organismos superiores de emergencia, tanto provinciales como nacionales.
Coordinación con Nación y un mismo sistema de información
Sauré también destacó la articulación que se viene desarrollando con la Agencia Federal de Emergencias (AFE) y con la Dirección Nacional de Emergencias (DINESA).
Según explicó, ambas estructuras trabajan actualmente de manera articulada y se busca que los municipios puedan utilizar criterios similares para registrar información durante una emergencia.
El objetivo es que las distintas jurisdicciones puedan cargar datos y utilizar planillas y protocolos compatibles, lo que permitiría validar y comparar la información producida durante una crisis.
En el caso de Concordia, el comando instalado en la Estación Norte concentraría los datos y desde allí se coordinaría la comunicación con las autoridades municipales y los organismos superiores.
También se prevé una modalidad específica para la comunicación pública: los informes serán elaborados desde el centro operativo y enviados al área de Prensa del municipio, que luego los distribuirá a los medios de comunicación de la ciudad. En caso de situaciones que requieran una comunicación inmediata, se podrán emitir avisos especiales.
“Informar es una herramienta”
Ante la preocupación que pueda generar la posibilidad de nuevas crecientes, Sauré hizo especial hincapié en la importancia de que la población reciba información oficial y evite las versiones no verificadas.
“Informar es una herramienta. No es generar caos, no es generar alarma”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que la información debe basarse en datos confiables y científicamente sustentados, especialmente en las previsiones elaboradas por CTM.
Como recomendación a los vecinos, señaló que existe una aplicación oficial de CTM que puede descargarse gratuitamente en los teléfonos celulares y que permite consultar los niveles del río, los informes diarios y determinadas pautas de alarma.
“Si la gente quiere chequear, que chequee ahí. Es una sugerencia, que es el dato oficial”, concluyó.
El desafío para Concordia, de acuerdo con lo planteado por el coordinador operativo del COE, no consiste únicamente en esperar qué comportamiento tendrá el río durante los próximos meses, sino en llegar a ese período con una estructura capaz de anticiparse a los escenarios, ordenar los recursos y saber, con la mayor precisión posible, qué hacer, quién debe hacerlo y a quién hay que asistir primero.


