La noche volvió a teñirse de celeste y blanco en Concordia. Apenas sonó el pitazo final que confirmó la victoria de la Selección Argentina sobre Suiza, miles de concordienses dejaron sus casas y emprendieron un mismo camino: la Plaza 25 de Mayo.

En cuestión de minutos, el corazón de la ciudad quedó desbordado de banderas, camisetas argentinas, bombos, bocinas y abrazos. Familias enteras, grupos de amigos, jóvenes, niños y adultos mayores compartieron una celebración que tuvo un solo protagonista: la pasión por la Selección.
La convocatoria superó incluso la registrada tras el anterior triunfo del conjunto nacional frente a Egipto. La plaza resultó insuficiente para contener la cantidad de personas que llegaron desde distintos barrios, mientras las calles del microcentro se transformaban en una gran fiesta popular.
Los cánticos se multiplicaban una y otra vez. Desde las caravanas de autos hasta quienes celebraban a pie, todos encontraron una forma de expresar la alegría por una clasificación conseguida en un partido intenso, que mantuvo la expectativa hasta los minutos finales.
El clima festivo se extendió durante varias horas. Las bocinas sonaron sin descanso y las banderas argentinas flamearon en cada rincón del centro concordiense, en una postal que volvió a repetirse con la Selección como motivo de encuentro.
Para acompañar la convocatoria, durante la jornada se desplegó un operativo especial de seguridad. Efectivos de la Policía de Entre Ríos y agentes de Tránsito municipal trabajaron en los alrededores de la Plaza 25 de Mayo para ordenar la circulación y facilitar el desarrollo de los festejos, con controles y desvíos preventivos que se mantuvieron durante gran parte de la madrugada.
Con el paso de las horas, la celebración comenzó a apagarse lentamente. Recién cerca de las 3.30 de la madrugada la multitud empezó a desconcentrarse y las familias emprendieron el regreso a sus hogares, dejando atrás otra noche en la que Concordia convirtió su plaza principal en el escenario de una fiesta popular impulsada por la ilusión y la alegría de ver ganar a la Selección Argentina.


