Mediante el decreto 649/2.025, fechado a fin de junio, el intendente de Concordia, Francisco Azcué, y el Secretario de Gobierno, Luciano Dell’Olio, dispusieron se le inicie un “sumario administrativo” a la agente municipal Gabriela P. Panozzo Zenere.

Si bien el texto del decreto no aporta precisiones sobre el contexto y los antecedentes del hecho, queda claro que se le atribuye a la empleada haberse negado a “desempeñar tareas de control de alcoholemia”, desobedeciendo las órdenes recibidas de la “Directora de Inspecciones”.
En los considerandos del decreto se alude a que la agente efectuó su descargo, justificando su actitud, aunque no aparecen explicitadas cuáles fueron las motivaciones que esgrimió. “Manifiesta que desde que ha dejado su función como jefa de control de alcoholemia, no ha realizado tareas en espectáculos nocturnos por la razones que expone”, dice textualmente el decreto, sin detallar dichas “razones”.
Como sea, en el artículo 1 el Ejecutivo Municipal ordena la instrucción de un “Sumario Administrativo a la Agente Municipal, dependiente de la Dirección de Inspecciones, ponderando la falta de cumplimiento a las órdenes emanadas por parte de su superior jerárquico, entre las que se encuentra su negativa a desempeñar tareas de control de alcoholemia, siendo ésta una labor que lejos de ser una actividad extraordinaria, forma parte de un conjunto de funciones habituales de quienes integran la Dirección de Inspecciones”.
Más adelante, el decreto explica que «correspondería encuadrar ‘prima facie’ el accionar del agente prenombrado dentro de las previsiones establecidas en el Artículo 31° de la Ordenanza N° 11.275/49, que expresa textualmente “…Son causas para la separación del empleo: d)- Incumplimiento de las órdenes impartidas por el superior con arreglo de la Constitución, leyes, Ordenanzas o Reglamentos.-h) las demás faltas graves que por naturaleza sean consideradas suficientes por el departamento Ejecutivo y el Tribunal de Disciplina”.
No obstante, será la instancia del Sumario la que procurará arrojar luz sobre un hecho que, visto a la distancia y sin que se conozca el trasfondo, resulta cuanto menos difícil de explicar.
Como en tantos otros sumarios, fue designada como “instructora sumariante” la Dra. Gisela Trentin, dependiente de la Dirección de Asuntos Jurídicos.


