La Municipalidad de Concordia puso en vigencia un nuevo procedimiento que faculta al Ente Descentralizado de Obras Sanitarias (EDOS) a intimar y, de ser necesario, suspender el suministro de agua potable a los usuarios que no reparen pérdidas originadas en las instalaciones sanitarias internas de sus inmuebles.

La medida fue establecida mediante el Decreto N.º 563/2026, firmado por el intendente Francisco Azcué, que aprobó un reglamento específico para actuar ante pérdidas de agua potable o derrames de líquidos cloacales que afecten la vía pública, los desagües pluviales o el normal funcionamiento de la red sanitaria.
De acuerdo con la normativa, las inspecciones están a cargo del Departamento de Fiscalización y Relevamiento del EDOS. Cuando se detecte una posible pérdida, se realizará una verificación técnica para determinar si el problema proviene de las instalaciones internas de la propiedad.
Si la inspección confirma la existencia de la pérdida, el organismo dejará una notificación en el domicilio y el propietario, inquilino o responsable del inmueble contará con un plazo de 48 horas hábiles para efectuar la reparación y comunicarla formalmente al EDOS. En aquellos casos que requieran trabajos de mayor complejidad, el usuario podrá solicitar una prórroga, que deberá ser evaluada por el organismo.
El decreto establece que, si vencido el plazo no se realizaron las reparaciones ni se alcanzó un acuerdo con el Ente, Obras Sanitarias podrá disponer el corte del suministro de agua potable. Además, el incumplimiento podrá derivar en la aplicación de multas, recargos y otros cargos administrativos previstos por la reglamentación vigente.
Para restablecer el servicio, el usuario deberá demostrar que la pérdida fue reparada mediante una nueva inspección técnica, regularizar cualquier deuda correspondiente a la Tasa de Servicios Sanitarios y abonar los costos administrativos, los derechos de reconexión y las sanciones que pudieran corresponder.
Desde el municipio señalaron que la medida busca reducir el desperdicio de agua potable, evitar inconvenientes en la presión de la red y prevenir problemas sanitarios derivados de pérdidas o filtraciones que afecten el espacio público. Asimismo, sostuvieron que el nuevo procedimiento permitirá unificar los criterios de actuación del EDOS frente a este tipo de situaciones.


