El acto, que tuvo lugar en Casa del Bicentenario, fue encabezado por el intendente Enrique Cresto; en el mismo se hizo entrega de actas de terrenos a 20 familias de distintos barrios y 80 familias del barrio La Arrocera, un asentamiento ubicado en calle Virgen de Fátima entre Moulins e Illia. Desde la Municipalidad se adquirieron aproximadamente tres manzanas que forman parte de ese barrio.

El presidente municipal estuvo acompañado por el senador provincial Armando Gay, la secretaria de Desarrollo Urbano, Mireya López Bernis, el director del InvyTam y referente del programa, Jorge Mendieta y la vicepresidenta primera del Concejo Deliberante, Claudia Villalba, la presidenta de la Fundación CONASED, Leticia Ponzinibbio y la directora de Casa del Bicentenario, Mariana de León.
“El derecho a la vivienda es un derecho humano fundamental”, dijo en la oportunidad el Intendente. “En Concordia las múltiples políticas de viviendas que pudimos impulsar desde el surgimiento del InVyTAM vienen a subsanar esta problemática otorgando facilidades para que las familias obtengan su título de propiedad. No es lo mismo un Estado presente que uno que descuida lo urgente”, definió al respecto.
“Conversamos a diario con vecinos y vecinas que nos expresan sus necesidades y problemáticas. Entre ellas, nosotros dialogamos sobre esta política pública transformadora de integración social y urbana que apunta a mejorar y ampliar la infraestructura, el acceso a los servicios, el tratamiento de los espacios públicos”, destacó por su parte Jorge Mendieta.
“Sin dudas estos programas son un ejemplo de inclusión y de respuesta del Estado a necesidades concretas. Han posibilitado una transformación en la vida de muchas personas”, agregó el titular del Instituto Municipal de Viviendas y Tierras.
AUTOCONSTRUCCIÓN
Cresto también hizo referencia al programa de autoconstrucción que impulsa el municipio. “También estamos trabajando en esta política que siempre da buenos resultados, gestionando fondos para que cada uno pueda inscribirse en el programa y el municipio pueda ayudarlos a concretar el sueño de su propia casa. Muchos barrios empezaron como el barrio La Arrocera y hoy se ha transformado, ya que si mejora el barrio mejora la calidad de vida de la familia y ese es nuestro objetivo. El derecho a la vivienda y a la tierra es un derecho consagrado en la Constitución y nuestra responsabilidad institucional y política es garantiza la continuidad de estas políticas públicas”, remarcó.


