Bajo una consigna de unidad obrero-estudiantil, miles de manifestantes marcharon en las principales ciudades de la provincia. Mientras en la capital se denunció un «ajuste generalizado», en Concordia, gremios como A.T.E. reafirmaron que la universidad es la garantía de ascenso social para las familias trabajadoras.

La defensa de la educación pública volvió a desbordar las calles entrerrianas. En una jornada de movilización simultánea, la 4ª Marcha Federal Universitaria tuvo réplicas masivas en Paraná y Concordia, configurando un escenario de fuerte rechazo a las políticas de recorte tanto de la administración nacional de Javier Milei como de la gestión provincial de Rogelio Frigerio.
Paraná: Contra el «modelo de desarticulación»
En la capital provincial, la multitud desembocó en la Casa Gris con un documento crítico que vinculó el ajuste universitario con un plan sistemático contra la clase trabajadora. «Lo que hoy vive la universidad es el reflejo de un modelo de desarticulación del entramado social», rezaba la proclama.
Entre los puntos más urgentes se señalaron:
Caída del 45,6% en las transferencias reales a universidades nacionales.
Mínimo histórico en Ciencia: Una inversión estatal de apenas el 0,167% del PBI.
Conflicto Provincial: Críticas directas a Frigerio y a la conducción de la Uader, acusando al rector Luciano Filipuzzi de ser «cómplice del vaciamiento».
Concordia: El compromiso de los trabajadores
Simultáneamente, en la ciudad de Concordia, la movilización cobró un volumen contundente con la participación activa de A.T.E. Seccional Concordia. Desde el gremio, reafirmaron su compromiso histórico con la educación pública, gratuita e inclusiva, entendiendo que el derecho a los estudios superiores es una conquista irrenunciable del pueblo.
«La posibilidad de que los hijos de trabajadores accedan a estudios superiores y se conviertan en profesionales es un derecho que debe ser defendido colectivamente», expresaron desde la seccional local. Para A.T.E., la universidad pública no es solo una institución académica, sino la herramienta fundamental de movilidad social para las familias de los afiliados.
La organización gremial aseguró que se mantendrá en estado de alerta y movilización ante cualquier intento de desfinanciamiento, bajo la premisa de que «defender la universidad es defender el futuro de nuestro pueblo».
El factor social: ¿Movilidad o asfixia?
Tanto en los documentos leídos en Paraná como en las proclamas de Concordia, se subrayó la creciente dificultad de los estudiantes para sostener sus carreras en un contexto de crisis:
Transporte y Vivienda: Los altos costos de los boletos y los alquileres están expulsando a los jóvenes del sistema.
Precarización: Se denunció que muchos estudiantes se ven obligados a trabajar por «salarios de miseria», lo que impide el egreso en tiempo y forma.
Solidaridad vs. Individualismo: Frente a los ataques mediáticos que tildan a los estudiantes de «vagos», el movimiento respondió reivindicando los lazos de solidaridad heredados de la Reforma de 1918.
La movilización de este martes dejó un mensaje claro para el Gobierno Nacional y el Provincial: la defensa de la educación pública en Entre Ríos ha logrado amalgamar a estudiantes, docentes y trabajadores del Estado en un solo bloque de resistencia contra el ajuste presupuestario y la pérdida de derechos conquistados.


