El sargento primero Fernando Gallo demostró una vez más su valentía y rapidez de acción. Tras finalizar unas largas horas de servicio adicional, se dirigía a su casa a descansar cuando escuchó gritos desesperados de sus vecinos pidiendo auxilio: ¡la cocina de su vivienda estaba en llamas!

Al llegar al lugar, se encontró con que la manguera que conecta la garrafa de gas estaba prendida fuego. Sin dudarlo, Fernando logró cerrar la llave de gas y, con un trapo húmedo, apagó las llamas, evitando una tragedia.
El hecho ocurrió alrededor de las 19:30 en la casa del suboficial principal retirado Felipe Blanco. Gracias a la rápida intervención del sargento Gallo, toda la familia pudo ponerse a salvo. Los vecinos y la familia Blanco expresaron su profundo agradecimiento: “Un verdadero héroe”, coincidieron.


