21 octubre 2026, 6:48 pm
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Colapso en salud mental: el Heras busca más profesionales y apoyo de otros centros de salud

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La crisis económica afecta a los adultos, mientras que las redes sociales, la violencia y los consumos problemáticos impactan especialmente en los adolescentes. A esto se suman los conflictos familiares, la exclusión social y las dificultades que enfrentan muchos jóvenes para proyectar un futuro y construir un hogar.

Son múltiples los factores que inciden en el deterioro de la salud mental de la población. A esto se agregan los prejuicios y la desconfianza que todavía existen en torno a la atención psiquiátrica, que llevan a muchas personas a evitar las consultas y postergar la búsqueda de ayuda. En algunos casos, los familiares advierten la gravedad de la situación demasiado tarde.

Pero ¿qué ocurre con quienes sí acuden al Hospital Felipe Heras? ¿Cuántos turnos se otorgan, qué días se puede consultar y cuánto demora la atención?

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DIARIOJUNIO consultó a las autoridades del establecimiento, quienes describieron un escenario complejo, atravesado por una demanda creciente y recursos limitados. “Estamos colapsados en la parte ambulatoria y en la parte de internación también”, admitieron desde el servicio.

El director del Hospital Felipe Heras, Juan Ramón Sansó de Lamadrid, explicó que desde el inicio de la gestión trabajan para optimizar los recursos disponibles. “Los recursos siempre son escasos, pero los estamos utilizando de la mejor manera”, indicó.

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El funcionario recordó que el Gobierno provincial declaró la emergencia en salud mental en toda la provincia. “El tema preocupa mucho”, señaló. En ese sentido, destacó que las autoridades del área del Ministerio de Salud visitan Concordia con frecuencia para trabajar en el mejoramiento del servicio.

Red de atención descentralizada

Sansó explicó que se trabaja en la elaboración de un protocolo de atención junto con otras instituciones que cuentan con profesionales de psicología, como el Hospital Delicia Concepción Masvernat y distintos centros de salud provinciales.

En una primera etapa, la propuesta contempla la participación de los centros de salud La Bianca, Ramón Carrillo y Caminal. Posteriormente, se buscaría incorporar establecimientos dependientes de la Municipalidad. Además, la ex Asistencia Pública cuenta con un psiquiatra.
El objetivo es distribuir la demanda entre distintos puntos de la ciudad para evitar que la atención se concentre exclusivamente en el Hospital Heras.

Por su parte, Mariana Pineda, asesora legal del Servicio de Salud Mental, recordó que la Ley de Salud Mental establece el derecho de las personas a recibir atención en la zona donde viven.

En ese sentido, explicó que trasladarse desde la zona norte hasta el Heras implica afrontar gastos de transporte público, especialmente cuando los tratamientos requieren consultas semanales. Para algunas personas, ese costo representa una dificultad que puede afectar la continuidad de la atención.

Las condiciones climáticas también pueden convertirse en un obstáculo. Cuando llueve, algunos pacientes no concurren a las consultas. “Para sostener el tratamiento necesitamos que en cada centro de salud se pueda dar una respuesta o una primera escucha”, señaló Pineda.

La asesora también aclaró que no todas las consultas derivan necesariamente en tratamientos prolongados. En algunos casos, dos o tres encuentros pueden ser suficientes para que una persona sea escuchada y reciba orientación.
¿Cuál es la puerta de entrada?

Adrián Kolln, jefe del Servicio de Salud Mental, explicó que las solicitudes de atención llegan tanto de manera espontánea como a través de derivaciones judiciales o de otras instituciones sanitarias.

El profesional reconoció que los recursos disponibles son limitados y que la capacidad de respuesta tiene un alcance determinado. “Sobre todo en el contexto en el que estamos, en que las cuestiones sobre salud mental se han complejizado mucho”, sostuvo.

En el Heras funcionan consultorios externos de psiquiatría y psicología para adultos, con atención de lunes a viernes, de 7 a 17.
Aunque la intención es que quienes realizan una consulta espontánea reciban atención lo antes posible, la espera para acceder a una primera consulta puede extenderse a un mes. Para solicitar un turno, se otorgan cinco números los martes y jueves, de 7 a 9. El ingreso es por calle Urquiza y se recomienda concurrir temprano.

Desde el hospital señalaron que, si bien los tiempos de espera representan una dificultad, existen otras instituciones donde pueden llegar a extenderse hasta un año.

Actualmente, el servicio cuenta con dos psiquiatras y busca incorporar más profesionales. “Estamos tratando de captar dos profesionales con los que estamos hablando. Los recursos son escasos, pero los avances se van viendo”, indicó Sansó.

También funcionan equipos destinados a la atención de niños y adolescentes. El personal recibe los datos de quienes solicitan asistencia una vez al mes, en una fecha que se comunica a través de la página de Facebook del hospital.

Muchas de las consultas llegan por derivaciones del Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (COPNAF) o de la Justicia. Según cada caso, los niños pueden ser derivados al centro de salud Ramón Carrillo, mientras que los adolescentes pueden recibir atención en el Hospital Masvernat. También se procura acercar la asistencia a los centros de salud más próximos al domicilio de cada paciente.

¿Quiénes son internados?

Las internaciones en el servicio son temporales y, como regla general, voluntarias. Sin embargo, desde la asesoría legal explicaron que puede disponerse una internación cuando una persona no se encuentra en condiciones psíquicas de brindar su consentimiento, de acuerdo con los criterios y procedimientos correspondientes.

Kolln también señaló que el aumento de los consumos problemáticos de sustancias contribuyó a incrementar la demanda de atención.

En los casos de personas que atraviesan una crisis con ideas suicidas o que intentaron quitarse la vida, el objetivo es brindar asistencia lo antes posible. “Es evaluado por guardia y la intervención es la internación cuando la gravedad lo amerita”, explicó el jefe del servicio.

Cuando una persona se presenta espontáneamente en el hospital, la intención es que reciba una primera atención ese mismo día. Sin embargo, no existe un tiempo de espera estándar para todos los casos. “Estamos en un momento crítico”, reconoció Kolln.

Para quienes llegan derivados de otras instituciones, también funciona un equipo de admisión en psicología para adultos, que realiza hasta cuatro entrevistas los martes. Pineda explicó que estas instancias permiten evaluar cada situación y determinar cuáles requieren una respuesta más urgente.

Las emergencias no esperan

Pineda indicó que, aunque los turnos habituales pueden tener una demora de un mes, existen vías de atención para las situaciones de crisis.

Según explicó, a través de la Línea 135 se brinda contención y orientación a las personas que acompañan a alguien que atraviesa una situación de desequilibrio emocional. Además, se articula con el servicio de emergencias 107 para coordinar el traslado a la guardia del Hospital Heras cuando se trata de personas mayores de 14 años. En el caso de los niños, la derivación corresponde al Hospital Masvernat.

El director del Heras también remarcó que, ante un cuadro complejo, los familiares pueden acudir directamente a la guardia del establecimiento, ubicada sobre calle Scattini.

“Siempre van a tener una solución o no sé si una solución, pero sí una contención”, expresó.

Desde el hospital señalaron, además, que en muchos de los casos de suicidio de los que tomaron conocimiento, las personas no habían acudido previamente al Servicio de Salud Mental. Según indicaron, en ocasiones los familiares advierten la gravedad de la situación cuando ya es demasiado tarde, mientras que el sistema sanitario intenta responder en un contexto de recursos limitados y una demanda cada vez mayor.

Las autoridades también señalaron que el 25 % de los casos de suicidio estaría relacionado con los consumos problemáticos y que, por cada mujer que muere por suicidio, se registran entre tres y cuatro hombres. Al referirse a esta diferencia, plantearon que los mandatos culturales que asocian la masculinidad con la fortaleza y la obligación de soportar el sufrimiento en silencio pueden dificultar que los hombres expresen sus emociones y busquen ayuda.

Detrás de muchas crisis hay sufrimientos que no siempre son visibles. En una sociedad atravesada por dificultades económicas, conflictos familiares y consumos problemáticos, la detección temprana, el acompañamiento y el acceso oportuno a la atención resultan fundamentales para evitar que esas situaciones se agraven.

Fuente: Diario Junio.

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