Palomas, gorriones, torcacitas y otras aves murieron tras agonizar en plena calle. Según los vecinos, la mortandad comenzó el domingo y continuó durante los días siguientes en una cuadra de Padre Servín, entre Andrade y Santa María de Oro.

Los residentes encontraron granos de maíz con un olor penetrante y agua de color amarillento en un bebedero. Sospechan que podría tratarse de un envenenamiento intencional.
Hubo escenas de desesperación, una joven debió recibir atención médica y los vecinos advierten que también podrían estar en riesgo perros, gatos y personas.
Ya se realizó una denuncia para que se investigue lo ocurrido y se determinen las responsabilidades.
¿Quién está detrás de semejante situación? ¿Qué sustancia provocó la muerte de tantas aves? Son preguntas que necesitan respuestas.












