Franco Pereyra vive en un barrio de Concordia, en Entre Ríos; durante la pandemia dejó la secundaria y le costaba muchísimo leer y escribir; empezó a trabajar en el campo hasta que una propuesta lo empujó a volver a la escuela; hoy proyecta ir a la universidad y tener su propio emprendimiento.

Este es un año especial para Franco Pereyra. Logró objetivos que, hace no mucho, parecían sueños remotos: no sólo volvió a la secundaria, que había abandonado en 2020, sino que a los 18 años pudo leer, por primera vez en su vida, un libro.
Lo pidió prestado en la escuela y lo devoró en tres días. “Se sintió lindo lograr leer algo. No era muy largo, pero para empezar estuvo bien”, cuenta el adolescente con una sonrisa tímida.


