La crisis en el sistema de atención a personas con discapacidad alcanzó un punto crítico en Entre Ríos. Prestadores de toda la provincia iniciaron un paro total de 48 horas en reclamo por la falta de pagos nacionales, una situación que amenaza con dejar sin asistencia a miles de usuarios.

La medida, convocada a nivel país por organizaciones del sector, se lleva adelante este miércoles 18 y jueves 19 de marzo, afectando centros de día, escuelas especiales, servicios de rehabilitación y transporte adaptado.
El eje del conflicto es claro: una deuda sostenida por parte del Estado nacional —a través de programas como Incluir Salud y PAMI— que acumula meses de atraso y pone en jaque la continuidad de las prestaciones.
UN SISTEMA AL BORDE DEL QUIEBRE
Desde el sector advierten que la situación es “insostenible”. La falta de recursos no solo impide cubrir costos básicos como salarios, mantenimiento e insumos, sino que ya está provocando cierres de instituciones en distintas partes del país.
Profesionales y trabajadores alertan que muchos centros terapéuticos están funcionando al límite o directamente suspendiendo actividades porque no pueden sostenerse económicamente.
La crisis no es nueva, pero se profundizó en los últimos meses por la ausencia de respuestas oficiales y la falta de un cronograma de pagos que brinde previsibilidad.
IMPACTO DIRECTO EN LAS PERSONAS
El conflicto trasciende lo laboral y golpea de lleno a uno de los sectores más vulnerables. La interrupción de tratamientos, terapias y traslados compromete la calidad de vida de las personas con discapacidad, cuyos derechos quedan directamente afectados.
Desde las organizaciones advierten que la falta de financiamiento no solo deteriora el sistema, sino que vulnera derechos fundamentales al acceso a la salud, la educación y la inclusión.
UNA PROTESTA QUE PODRÍA ESCALAR
El paro de 48 horas es parte de un plan de lucha que podría profundizarse si no hay respuestas concretas. Ya hubo medidas previas y el malestar crece en todo el país.
El reclamo es urgente: pago inmediato de las deudas, actualización de aranceles y garantías para sostener un sistema que hoy muestra signos claros de colapso.
Sin soluciones, el escenario es preocupante: más cierres, menos prestaciones y miles de familias quedando a la deriva en medio de una crisis que ya dejó de ser sectorial para convertirse en estructural.
Fuente Concordia 345


